“Nada personal… Todo público”

*Fuensanta Medina Martínez

TERRORISMO AZOTE DEL SIGLO XXI 

¿Qué clase de mundo es este, que puede mandar maquinas
a Marte y no hace nada para   detener el asesinato de un ser humano?: José Saramago

435414-9-11-attack.jpg

El Siglo XXI se inició precisamente con uno de los actos terroristas más graves de los que la humanidad tenga memoria. El martes 11 de septiembre de 2001, causo un antes y un después en la agenda de la seguridad internacional, particularmente porque fue la Superpotencia de los Estados Unidos de América, la que experimento en su propio suelo este lamentable suceso que cobro miles de muertos y otros tantos heridos.

Han pasado quince años desde aquello, y al igual que entonces, en menos de un año, la humanidad ha amanecido en por lo menos tres ocasiones con la escabrosa noticia de un atentado terrorista en diversas partes del mundo como París, Bruselas y más recientemente en un bar de Orlando, Florida.

En las tres ocasiones, por lo menos en las primeras dos, se atribuyeron los hechos al Estado Islámico, en tanto que el atacante en Florida dijo que lo hacía por su identificación con ISIS y por razones homofóbicas.

Como bien señalan diversos especialistas en seguridad: en el terreno de las amenazas no tradicionales- transnacionales, la mención al terrorismo es ineludible (Rosas, 2003).

Otra de las características del terrorismo, es la invisibilidad de sus actores, así como el hecho de que generalmente está dirigido a población civil indefensa.

Además de la perdida de vidas humanas que los actos terroristas causados o atribuidos al Estado Islámico, Al Qaeda o a otros grupos extremistas -bajo cualquier circunstancia-, lo más alarmante es la satanización simple que algunas o muchas personas alrededor del mundo, hacen de manera irresponsable de una de las tres religiones monoteístas más importantes y cuyo crecimiento es probablemente el más grande en términos de simpatizantes o identificados con ella: el Islam.

En este sentido, el ataque ocurrido en un bar la madrugada del 12 de junio en Orlando, Florida, en plena campaña presidencial, la candidata demócrata a la Casa Blanca, Hilary Clinton, a contrasentido de su oponente republicano, realizó unas declaraciones que virtualmente atemperan el clima de repudio y odio entre los ciudadanos estadounidenses, por razones de raza, religión, preferencias sexuales y otras características inherentes a los seres humanos.

Por otra parte, pone otra vez en la mesa de discusión y en términos de la propia seguridad nacional de Estados Unidos, la famosa Segunda Enmienda (el derecho a portar armas, aprobada por el Congreso en 1789) de la Constitución de ese país.

A la luz de los lamentables sucesos internos en los Estados Unidos de América, el próximo ocupante de la Casa Blanca tendrá ante sí la difícil tarea de revisar junto con el Congreso, el clima de las supuestas libertades que existen en la mayor democracia del mundo, y que ha costado miles de vidas a los propios estadounidenses en el plano doméstico, y otras muchas miles de vidas en el plano exterior y de seguridad internacional, tanto por el trasiego de armas como por el surgimiento de conflictos bélicos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s